¿Y si finalmente hay un BREXIT duro?

¿Y si finalmente hay un BREXIT duro?

Principales implicaciones en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)

La fecha inicialmente prevista para el BREXIT, mañana viernes 29 de marzo de 2019, está más cerca que nunca y aún no está claro qué va a suceder con el asunto.

El Parlamento Británico rechazó ayer hasta ocho alternativas para encauzar, de un modo u otro, la situación, pero todas fueron rechazadas. Theresa May ha ofrecido su dimisión si el Parlamento Británico aprueba finalmente el Acuerdo de salida con la Unión Europea, pero continúa la incertidumbre. Parece que, al menos, podría prosperar una prórroga, corta o larga, para la salida de la Unión Europea, pero ni siquiera esto está garantizado.

Pues bien, si en la fecha de salida, se produzca finalmente cuando se produzca, no hubiera acuerdo de salida en vigor, el Reino Unido pasaría a tener la consideración de país tercero a efectos de IVA.

A continuación, apuntamos las principales cuestiones, las que entendemos de más general aplicación que, desde el punto de vista del IVA, se plantearían en caso de que la salida del Reino Unido de la Unión Europea se produjera sin Acuerdo (el llamado BREXIT “duro”):

1. Entregas de bienes de España al Reino Unido, y viceversa: ya no se considerarían operaciones intracomunitarias, sino exportaciones e importaciones sujetas a la normativa aduanera.

  • En efecto, los bienes que sean enviados desde territorio de aplicación del IVA español (Península y Baleares) al Reino Unido serían exportaciones y estarían exentas de IVA (artículo 21 Ley 37/1992).
  • Por su parte, la entrada de bienes en el Territorio de aplicación del IVA español (Península y Baleares) procedentes del Reino Unido, se considerarían como una importación, cuyo IVA deberá pagarse en la Aduana, salvo que la empresa opte por el pago del IVA diferido (atención a las especialidades forales vascas), lo que conllevaría la obligación de declaración mensual de IVA y consiguiente sujeción a las obligaciones de Suministro Inmediato de Información (SII).

2. Prestaciones de servicios entre España y Reino Unido: se aplicarían las reglas previstas en los artículos 69 y 70 de la Ley 37/1992 (LIVA), pero sobre la base de que el Reino Unido ya no pertenecería a la Unión Europea.

  • Por ese motivo podría resultar de aplicación lo dispuesto en el artículo 70.Dos LIVA, que señala que determinados servicios que, por las reglas de localización “generales”, no se entenderían realizados en la Comunidad, sin embargo se entenderán prestados en el Territorio de Aplicación del Impuesto (Península y Baleares) porque su utilización o explotación efectivas se realizan en dicho territorio.

3. Obligaciones formales:

  • Modelo 349: teniendo en cuenta que las operaciones entre España y Reino Unido dejarían de ser intracomunitarias, ya no tendrían que incluirse en el modelo 349.
  • NIVA no, EORI sí: Las empresas españolas que realicen operaciones con Reino Unido ya no tendrían la obligación de identificarse con el NIVA, pero si realizan exportaciones o importaciones deberán solicitar un número EORI. Si una empresa fuera a realizar operaciones con el Reino Unido ya no tendría que darse de alta en el Registro de Operadores Intracomunitario (ROI) por tal motivo.

4. Implicaciones más habituales para empresarios establecidos en Reino Unido que realicen operaciones en España:

  • Representante fiscal: de acuerdo con el artículo 164.Uno.7º LIVA, los empresarios establecidos en Reino Unido tendrían que nombrar un representante fiscal a efectos del cumplimiento de las obligaciones del impuesto, salvo que se encuentren establecidos en Canarias, Ceuta o Melilla (o que exista o llegue a existir con Reino Unido un instrumento de asistencia mutua análogo a los instituidos en la Comunidad).
  • Devolución de IVA de no establecidos: los empresarios establecidos en Reino Unido que adquieran bienes y servicios en el territorio de aplicación del IVA español (Península y Baleares), y quieran solicitar la devolución del IVA soportado, no podrían seguir ya el procedimiento establecido en el artículo 119 LIVA sino que tendrían que acudir al establecido en el artículo 119 bis LIVA, que exigiría que se nombre con carácter previo un representante que sea residente en el Territorio de aplicación del impuesto y que en Reino Unido existiera reciprocidad de trato.

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